Lo que en un principio generó temor y alerta entre vecinos y la comunidad educativa de San Blas de los Sauces, terminó siendo una muestra de solidaridad y fe.
Una mujer oriunda de Buenos Aires recorría la zona a bordo de un vehículo blanco entregando pelotas de fútbol y juguetes a los niños que esperaban el colectivo escolar.
La escena, poco habitual para la zona, despertó sospechas y motivó el llamado a la Policía. Pero tras las averiguaciones, la historia tomó otro rumbo.
La mujer explicó que no había ninguna mala intención: estaba cumpliendo una promesa religiosa a Miguel Ángel Gaitán.
Como parte de esa promesa, había decidido recorrer pueblos de La Rioja repartiendo juguetes a los más chicos. Luego de la entrega en San Blas de los Sauces, su recorrido continuaba hacia Villa Unión, donde tenía previsto visitar una escuela local para seguir con la entrega.
La Policía provincial confirmó que se trató únicamente de un gesto solidario, descartó cualquier hecho delictivo y llevó tranquilidad a la comunidad.
El episodio dejó una reflexión entre los vecinos: detrás de lo que parecía una situación sospechosa, había una mujer que viajó cientos de kilómetros para cumplir una promesa y dibujar una sonrisa en los niños.








