El primer debate entre Lula da Silva y Flávio Bolsonaro antes del balotaje del próximo domingo estuvo marcado por acusaciones mutuas de corrupción y la contraposición de los modelos que proponen ambos candidatos para la presidencia de Brasil.
Este domingo por la noche, la cadena Band del país vecino emitió el primer intercambio -el próximo será este viernes- entre ambos candidatos, cuando las encuestas anticipan un empate técnico y ambos luchan por sostener su caudal electoral y captar a los votantes indecisos.
Lula hizo uso de los elogios del hijo mayor de Bolsonaro hacia Javier Milei para atacar el programa de un eventual gobierno liberal: «¿Sabés cuánto está la pobreza en la Argentina?», lo interrogó. «¿Vas a elegir el modelo de Milei? ¿Le vas a pedir prestada la motosierra?». El senador, en tanto, lo acusó de ser «amigo de dictadores«: le recordó su relación con Nicolás Maduro, de Venezuela, y Daniel Ortega, de Nicaragua, y le reprochó haber enviado a su vicepresidente Geraldo Alckmin como representante del Estado a la toma de posesión del presidente de Irán, Masoud Pezeshkian.
El presidente argentino tiene un fuerte protagonismo dentro de la elección brasileña. Comprometido con la candidatura de Bolsonaro, ha viajado a Brasil en los días previos a la primera vuelta y en distintas oportunidades llamó «ladrón» al actual mandatario brasileño.
El debate se desarrolló en un escenario de fuerte polarización política después de que Flávio Bolsonaro obtuviera el 47,03% de los votos válidos en la primera vuelta, frente al 45,16% conseguido por Lula.
El candidato opositor busca suceder al actual mandatario y mantener la influencia política de su padre, Jair Bolsonaro, mientras que el dirigente del PT aspira a conseguir un nuevo mandato presidencial.
Ambos habían evitado enfrentarse en los debates de la primera vuelta, por lo que el encuentro de este domingo representó su primer intercambio directo ante las cámaras.
Durante el cruce, Flávio Bolsonaro señaló con cuestionamientos el historial judicial del Partido de los Trabajadores (PT) y exhibió la expresión “corruPTo”, con las letras de la fuerza política destacadas, para asociar al oficialismo con casos de corrupción.
El senador también apuntó contra Fábio Luís Lula da Silva, conocido como Lulinha, hijo del presidente, y mencionó sus presuntos vínculos con personas investigadas por la Justicia. Entre ellas citó a Roberta Luchsinger, señalada por sus relaciones con el entorno familiar del mandatario.
Mientras que Lula tomó una frase sobre el voto de la población carcelaria para apuntar contra el ex presidente Jair Bolsonaro: «Quiero que me vote el 100% de la población carcelaria, incluso tu padre».
La campaña entró así en su última semana, con una nueva confrontación televisiva prevista para el viernes 23 de octubre, organizada por TV Globo, antes de la votación definitiva del domingo 25.








