El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, resolvió extender el alto el fuego con Irán a la espera de que Teherán logre consensuar una propuesta “unificada” para encauzar las negociaciones, aunque mantendrá el bloqueo naval y el estado de alerta militar.
La tregua, que vencía este miércoles, fue prorrogada tras gestiones de autoridades pakistaníes y en un escenario que Washington describe como de fuerte fragmentación interna en el gobierno iraní. “Dado que el Gobierno de Irán está gravemente dividido, algo que no sorprende, y a petición del jefe del Estado Mayor del Ejército, Asim Munir, y del primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, se nos ha pedido que suspendamos nuestro ataque contra Irán hasta que sus líderes y representantes puedan presentar una propuesta unificada”, publicó el mandatario en Truth Social.
Trump aclaró que la pausa es condicionada y no implica desescalar la presión: “Por lo tanto, he ordenado a nuestras Fuerzas Armadas que continúen el bloqueo y, en todos los demás aspectos, que permanezcan preparadas y capacitadas”. Y agregó: “Por consiguiente, extenderé el alto el fuego hasta que se presente su propuesta y se concluyan las negociaciones, de una forma u otra”.
En paralelo, se suspendió el viaje del vicepresidente JD Vance a Pakistán para una nueva ronda de contactos, mientras en la Casa Blanca se intensificaron las reuniones con el secretario de Estado Marco Rubio y el jefe del Pentágono Pete Hegseth.
Más temprano, el propio Trump había advertido que Irán “va a negociar y, si no lo hacen, se enfrentarán a problemas que nunca antes habían visto”, al tiempo que insistió en que cualquier acuerdo deberá impedir de forma total el acceso a armas nucleares.







