Durante el cierre del primer Congreso Bonaerense de Trabajo, realizado en Mar del Plata, el gobernador bonaerense, Axel Kicillof volvió a apuntar contra la gestión libertaria al asegurar que “el verdadero riesgo es el Riesgo Milei” y cuestionó el impacto de las políticas económicas nacionales sobre el empleo y la producción.
El encuentro fue organizado por el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires y el Consejo Federal de Inversiones (CFI), y reunió a representantes sindicales, empresarios, académicos y funcionarios para debatir sobre el futuro del trabajo y el desarrollo productivo.
Durante su exposición, sostuvo que desde la llegada de Milei «ya cerraron 24 mil empresas y se perdieron medio millón de puestos de trabajo». Además, afirmó que mientras “los únicos sectores que crecen son el primario y el financiero, que no generan empleo”, la industria, el comercio y la construcción atraviesan una fuerte retracción.
También acusó al Gobierno nacional de impulsar «un modelo precarizador» y aseguró que «destruir el trabajo formal y los ingresos no son errores de cálculo, sino piezas centrales del programa económico». En la misma línea, cuestionó la apertura económica y la política industrial de la Casa Rosada: «A contramano del mundo, tenemos un Presidente que está rematando la industria nacional y los recursos estratégicos».
Al cerrar el acto, Kicillof reivindicó el rol de los trabajadores y del sector productivo nacional. “No hay proyecto de país sin participación popular, industria, educación y empleo”, expresó. Y concluyó: “Gobernar es cuidar a los nuestros y crear trabajo”.
A lo largo de las jornadas también se realizó la primera reunión del Consejo Bonaerense del Trabajo, un ámbito que reúne a municipios, cámaras empresariales y centrales sindicales para debatir políticas vinculadas al empleo.








